cascadadedinero¡Caramba!…. ¡como se ha manoseado tal afirmación en forma profusa y hasta grosera!, intentando con esto legitimar el despojo de bienes por la vía del atropello, buscando justificación en nada menos que en Dios, puede ser que lo hagan por ignorancia de las Escrituras. El cristianismo no es letra muerta, ni ritos, ni discursos, es un estilo de vida que se basa en una relación íntima con Dios, vale decir: no puede haber contradicción entre lo que se cree y lo que se hace, esa unidad creer/obrar no puede ser separada, pero tampoco es posible de invertir en su orden; primero se debe creer, tener fe, y esa fe dará a luz buenas obras como consecuencia directa y lógica, raro es que por hacer buenas obras estas me trajeran fe, sería tan ilógico como hacer primero y pensar después (problema por desgracia de muchos), el pensamiento debe preceder a la acción, de allí se deriva la acción lógica e inteligente, si la política es un concepto de convivencia, se puede afirmar categóricamente que las creencias deben reflejarse fielmente en todo lo que se haga, incluyendo la política.

Aclarado el punto, volvamos a lo que nos ocupa: ¿establece la Biblia pena alguna para quienes posean riquezas?, el pasaje Bíblico mas recurrido es Mateo 19: 23-24: “De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios”; no aparece la palabra imposible, el calificativo debe ser “difícil”. Jesucristo siempre dejó en claro que el amor por los bienes terrenales constituía claramente el ancla mas pesada para amarrarse a lo terrenal, alejándose de lo espiritual junto a Dios, quien posea riquezas y observe una actitud lejana de la avaricia, codicia y egoísmo, su problema se circunscribirá a como las obtiene y a como las usa. (1 Timoteo 6:17-19).

Jesucristo usó en su ministerio durante su permanencia entre los hombres muchas parábolas, que hoy llamaríamos “metáforas de contenido moral”, habló de semillas que caen en distintos suelos, de casas construidas sobre distintas fundaciones, de las vírgenes que esperan al novio y sus lámparas, de higueras, de talentos entregados para administrar, de paños y odres viejos y nuevos, de la semilla de mostaza, de la levadura , de la cizaña y el trigo, de las redes del pescador, de perlas valiosas, de ovejas perdidas , de obreros de una viña, ¿se pueden imaginar si cada parábola fuese usada aislándola de su contexto, de su verdadero significado?; Jesucristo no fue político, ni constructor de edificios, ni agrónomo, ni joyero, ni experto en finanzas, ni sastre, ni luminotécnico, ni ganadero, ni técnico en pesca que no fuera de almas, usar la Palabra para engañar al pueblo es un pecado grave, solo Satanás se atrevería a hacerlo.

Cuestionar la riqueza incentivando al pobre a envidiar, codiciar u odiar al rico, es aún una mayor pecado pues por este medio se incentiva a obtener cosas por vías ilícitas, lo cual constituye el camino mas corto para llegar….¡al infierno!.

Autor: Helmut Schatte

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