decisionesOjo, no TODO te conviene

1 Corintios 10:23

“Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica”.

La vida cristiana no es impositiva, Dios es caballero cuando nos llama y nos deja a nuestra propia decisión el hecho de abrirle nuestro corazón o no, aunque para ser sincero personalmente creo que la mejor decisión que podemos tomar en nuestra vida es entregarle nuestro corazón a Dios.

Una de las preguntas mas frecuentes cuando iniciamos la carrera cristiana es: “¿Esta bien que haga esto?” o “¿Es prohibido hacer aquello?”. La verdad es que Jesús nos ha hecho libres de toda atadura de pecado que teníamos en el mundo, en mis casi diez años de caminar con el Señor jamás la Iglesia o un Líder Espiritual me ha prohibido algo, lejos de eso he aprendido que dentro de mi hay un Espíritu Santo que mora y es quien me dirige cada segundo de mi vida y es la voz que tengo que escuchar para andar conforme a la voluntad de Dios.

Pero no esta de mas decir que hay muchos que tienen dudas grandísimas sobre hacer esto o aquello y sobre que tan bueno es realizar ciertas acciones, es por esa razón que este tema va enfocado a todos aquellos que en momento determinado han tenido un conflicto interior sobre como están viviendo su vida.

LA LIBERTAD DE DIOS.
San Juan 8:32 dice: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. Jesús dijo en San Juan 14:6; “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida”, todo esto quiere decir que cuando entregamos nuestro corazón a Jesús, el nos hace libres, ¿Libres de que?, libres del pecado, libres de la muerte, libres de condenación, libres de toda atadura que martirizaba nuestra vida. En pocas palabras tu eres libre.

¿A que se refiere la libertad de Dios?, la libertad de Dios se refiere a ya no estar atados al pecado que antes no nos permitía ser felices, se refiere a andar ya no conforme a las corrientes de este mundo, sino mas bien conforme a la voluntad de Dios. Pero muchas veces la Libertad que Dios nos ha otorgado por medio de su Hijo Jesucristo, viene a convertirse en un libertinaje, y es ahí en donde tenemos que poner un alto a todo aquello que lejos de agradar a Dios lo esta desagradando.

TODO ME ES LICITO.
Cuando hablamos de que “todo me es licito”, nos referimos a que en Cristo no hay imposición de reglas a seguir, Dios nos ha dotado de libre albedrío para poder elegir que es lo que queremos, lastimosamente desde el principio a través de Adán, se ha demostrado que el hombre toma la Libertad que Dios le da para elegir y la convierte en pecado. Miles de años después puedo decir con certeza que no se ha avanzado en esta área, que el hombre sigue tomando la libertad que Dios le ha otorgado y la sigue convirtiendo en pecado. No soy religioso en el sentido que no voy apedrear aquel que comete pecado, pero si es necesario darnos cuenta que hay normas por las cuales tenemos que guiarnos para no caer en el error del pecado.

Desde hace mucho tiempo recibo cartas de muchos jóvenes de todas partes del mundo preguntado si es permitido esto o aquello y que pienso sobre algún tema controversial, etc, pues por esa misma razón me decidí a escribir un tema el cual pueda orientarte sobre que decisión o actitud tomar sobre ciertas situaciones que se nos presentan, a lo mejor diariamente.

PERO NO TODO ME CONVIENE.
Si decimos que todo nos es licito, es porque todo nos es permitido, si la frase llegara hasta ahí, creo que habría un libertinaje de pecado tremendo en el mundo, mas del que actualmente hay. A lo mejor muchos viven su vida tomando solo media frase y pasen revolcándose en el pecado día tras día. Pero es necesario que prosigamos y nos demos cuenta que la terminación de la frase bíblica tiene gran importancia y no detona una prohibición, sino mas bien un análisis, es decir que no solo tenemos que dejarnos ir porque “todo nos es licito”, sino que también tenemos que analizar si “nos conviene o no”.

La mayor parte de jóvenes entusiasmados por su deseos de darle rienda suelta a la carne, optan por no analizar si es conveniente o no hacer esto o aquello, sino que seducidos por el mundo se dejan caer como una hoja que un día estuvo en un árbol.

Es triste ver jovencitos(as) que un día estuvieron consagrados a Dios y ahora andan perdidos en el mundo todo por creer que “cierta acción no esta mal” y sin darse cuenta dicha acción los fue llevando poco a poco a la derrota espiritual. Es de sabios el reconocer que fallaste y levantarte para ya no fallar mas, pero es triste reconocer que no todos tienen el valor de volver a intentar agradar a Dios, sino mas bien luego que fallan no hacen nada por restaurar su comunión con Dios y no solo hablo de aquellos que físicamente se alejaron de su congregación, sino también de aquellos que aun asistiendo regularmente a una han dejado la comunión con su Padre Celestial, debido a la mala administración de la libertad que Dios les ha otorgado.

LA REGLA DE LA CONVENIENCIA.
No existe una regla que diga como tener que hacer las cosas, tampoco es mi intención imponer normas, pero necesitaba ciertos pasos a seguir para mostrarte cual tendría que ser la regla que deberías seguir para analizar si algo te conviene o no. Humildemente quiero decirte que los siguientes pasos, son la regla a seguir que me he trazado durante mi caminar cristiano y ahora lo quiero compartir contigo:

1. Antes de tomar una decisión tienes que buscar a Dios: Es fundamental la búsqueda de Dios, si tu no buscas a Dios no tendrás comunión con El, y si no tienes comunión con El, difícilmente escucharas su voz para guiarte en el camino correcto.

2. Examina si lo que vas hacer levantara el Nombre de Jesús en alto: Tu a lo mejor digas que esto se oye muy religioso, pero no es que sea religioso, sino que tienes que entender algo, tu te haces llamar “Cristiano”, lo cual significa que sigues los pasos de Cristo y parte de seguir los pasos de Cristo es agradar a tu Padre que esta en los cielos, entonces si vas hacer algo que lejos de exaltar el Nombre de Jesús hará que otros hablen de tu comunión con Dios, ¿Para que hacerlo?, ¿Qué vale mas?, ¿Agradar al hombre o agradar a Dios?, creo que la respuesta es sencilla y tu la sabes, entonces si tu sabes que algo que vas a hacer pisoteara el Nombre de Jesús, sencillo “No lo hagas” y te aseguro que Dios se agradara mas de ti por tu fidelidad en medio de un mundo infiel.

3. No asistas a lugares en donde un hijo de Dios no tiene que estar: Tu puedes decir: “¿Qué tiene de malo asistir a “x” lugar si de todas formas no haré nada malo?”, y literalmente a lo mejor tienes razón, talvez tu intención no sea la de hacer algo malo, pero no solo por eso dejaras que tu testimonio sea vituperado, por ejemplo tu puedes decir: “no tiene nada de malo asistir a la discoteca, mientras no haga nada malo”, lo malo no es la discoteca, lo malo es el testimonio que darás estando ahí, es decir, la Biblia dice que somos cartas leídas para el mundo, eso quiere decir que la gente esta pendiente de lo que nosotros hacemos y si queremos ganarnos a nuestros amigos, tenemos que demostrarles que Jesús cambio nuestra vida y que no necesitamos de lugares de perdición para ser felices, al contrario nosotros tenemos nuestras actividades en donde nos divertiremos y a la vez estaremos agradando a Dios.

4. No te dejes llevar por algo, aun este parezca inocente: Hay ciertas acciones que pareciera que no le hace mal a nadie y a lo mejor es cierto, pero en esos momentos tienes que imaginarte que es lo que haría Jesús en ese momento, no importa lo que sea, pero ¿Crees tu que Jesús lo haría?, si la respuesta es “NO”, entonces no lo hagas tu, es sencillo, guía tu vida imaginándote ¿Que haría Jesús? en ese caso y te aseguro que las decisiones que tomes serán respaldadas por Dios.

5. No te dejes llevar por los comentarios de los demás: A lo mejor tus amigos o familia que son inconversos te digan, “¿Porque no lo haces?, no tiene nada de malo”, y te voy a dar una respuesta sencilla, ellos a lo mejor no vean malo el pecado, pero tu si, ¿Sabes porque?, porque la Biblia dice que ellos “a lo malo le llaman bueno, y a la bueno le llaman malo”, porque las cosas espirituales tienen que discernirse espiritualmente y una persona que no busca de Dios difícilmente entenderá que hay ciertos limites los cuales no nos conviene superar por el bien de nuestra comunión personal con Dios.

Hay muchos factores que deberíamos evaluar antes de realizar una acción que posiblemente va ofender a Dios, no se trata de ser aburridos o apáticos, pero si de agradar al que agrado merece, esto es a Dios. A lo mejor tu pierdes tu tiempo en tratar de agradar a la gente que te rodea y por mas que lo intentas no lo logras y en tu afán de lograrlo muchas veces le fallas a Dios, olvidándote que hay ciertas acciones que lejos de honrarlo lo deshonran, es ahí en donde tenemos que ser sabios y buscar primeramente el reino de Dios y su justicia, puesto que las demás cosas nos vendrán por añadidura.

No podemos negar que la mayoría de veces antes de realizar una acción siempre sabemos que es lo correcto y que es lo incorrecto. Recuerda Todo nos es licito, pero también es una medida para ver quienes realmente son fieles a Dios que aun en medio de la libertad de elección siempre eligen el agradar a Dios. Si tu eres uno de ellos te felicito y ten por seguro que hay galardones que te esperan en la eternidad, pero por otra parte eres una persona que se ha olvidado de que no todo te conviene convirtiendo la Libertad de elección que Dios te da en un libertinaje de pecado, es hora de que reconozcas de donde has caído y que regreses a los brazos de aquel que un día te tuvo seguro y con mucho amor, esto es a Jesús quien dio su vida por ti en la cruz del calvario.

LO QUE ME ES LICITO, TAMBIÉN ME TIENE QUE CONVENIR.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales