Acordándose de Dios, solo cuando la casa se esta quemando Salmos 55: 1, 2 “Escucha, oh Dios, mi oración, Y no te escondas de mi súplica. Está atento, y respóndeme; Clamo en mi oración, y me conmuevo” Cuando era un pequeño que no pasaba de los diez años padecía de una alergia que hacia que Continue reading →