Hacer lo malo conociendo lo bueno

Santiago 4: 16-17

“Sin embargo, a ustedes les gusta hablar con orgullo, como si fueran dueños del futuro, y eso es malo. Si ustedes saben hacer lo bueno y no lo hacen, ya están pecando”

Tenemos un compromiso con Venezuela, con nuestros hijos y con toda nuestra descendencia este domingo 26, con estas líneas no pretendo hacer campaña por candidato alguno, pero como cristiano debo seguir lo que mi espíritu me dicta, esto es un llamado a la reflexión a todo aquel que se dice cristiano, no importando su denominación, baste con que crea y siga la doctrina de Cristo, si usted es uno de ellos, entonces mi hermano; ¡con usted es el asunto!.

Es más que obvio que ninguna iglesia cristiana, en ninguna circunstancia debe decir “voten por Fulano o por tal partido”, eso sería “meterse en lo que es del César”, no obstante, cualquier iglesia que se precie de cristiana está en el deber de rechazar el pecado, venga de donde venga, sea el pecador gobierno u oposición, capitalista o comunista, verde, rojo, blanco o amarillo, no se trata de hacer acepción de personas. “No tuerzas el derecho; no hagas acepción de personas, ni tomes soborno; porque el soborno ciega los ojos de los sabios, y pervierte las palabras de los justos” (Deuteronomio 16:20).

La Palabra no condena personas sino actos, de igual manera como no se condena al homosexual sino a la acción que contamina.

En el bien entendido de lo anterior, me siento en la obligación de exhortar a quienes se dicen hermanos en Cristo para hacerles reflexionar antes de precipitar una decisión electoral, recordándoles que: “Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres” (Hechos 5:29), por ello cabe la pregunta ¿sobre quién cae más responsabilidad?, ¿sobre el que manda o en el mandado?, queda claro que para Dios, incluso para los Derechos Humanos consagrados en la Carta de Roma, nadie puede alegar “cometí tropelías obedeciendo órdenes superiores”, entonces, si veo a uno que promueve, ejecuta o permite: la idolatría, la hechicería, las enemistades, pleitos, iras, contiendas, disensiones, envidias, herejías, ese no está con Dios, ese trabaja para que el demonio coseche, ese es justamente quien “caza pajaritos tentándolos con comidita fácil y atractiva, para que una vez que se acostumbren, proceder a cerrar la trampa para que no puedan salir”.

Hay un refrán que expresa más o menos que “el mal reina donde el bien está ausente”. No estoy afirmando que los candidatos de un lado sean demonios y los del otro sean angelitos, ¡de ninguna manera!, pero mi óptica, por desgracia, me señala que no escogeremos lo mejor sino lo menos malo, en esta disyuntiva sólo queda observar quien es el que tiene la mano puesta en la trampa para encerrarnos en un régimen comunista y así saber a quien precisamente no debemos favorecer “A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante de la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia” (Deuteronomio 30:19).

Escrito para: Diario El Tiempo y Ministerio Vivo Para Cristo

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